A su lado todo fluyen de forma natural.
Me ganan sus acciones, su saber estar
...
Y colocarme en el lugar que ha destinado para mí.
Me pierde su mirada,
sus manos,
su voz,
sus huellas,
el polvo de sus zapatos.
Sin haberse marchado; ya lo extraño.
Y cuando no llega
su silencio me trastoca.
Me hace daño.
Y sin darme cuenta
poco a poco, lentamente
...
Usted está dentro de mí.
